ESTHER APESTEGUÍA, DIEZ AÑOS DE ÉXITO AL FRENTE DE FLY NEWS
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ESTHER APESTEGUÍA, DIEZ AÑOS DE ÉXITO AL FRENTE DE FLY NEWS

ESTHER APESTEGUÍA, DIEZ AÑOS DE ÉXITO AL FRENTE DE FLY NEWS

La revista Fly News ha celebrado su décimo aniversario, en un escenario complicado. Con motivo de este cumpleaños, la revista editó un Especial Número 100 que incluye un repaso a esta década de información aeroespacial.

Al frente de este medio especializado en información de la industria aeronáutica y aeroespacial está Esther Apesteguía, socia fundadora de Ellas Vuelan Alto y Directora de Comunicación de la Asociación, además de todo un referente del sector. Hablamos con ella sobre su trayectoria, sus perspectiva de futuro y su visión sobre la situación de la mujer en la aeronáutica.

La industria aeronáutica es muy especializada, ¿cómo decidiste dedicarte a escribir sobre este sector? ¿Fue vocacional?

La verdad es que no, no fue vocacional. Yo no era una experta en temas aeroespaciales, de hecho, si te soy sincera, aunque los periodistas nos pasamos media vida en un avión, no distinguía un Airbus de un Boeing. Mi vocación siempre ha sido el periodismo. Durante mi segundo embarazo, mi jefe me ofreció convertirme en editora de la revista de aviones de la editorial para que le diera un enfoque más ligado a la actualidad. Acepté, “me puse las pilas” y remonté considerablemente las ventas de la publicación.

Ahora he aprendido a amar este sector, que me parece uno de los más avanzados del mundo, que abarca muchísimos ámbitos para un periodista: legislación, técnica, gestión empresarial, temas humanos, estilo de vida…. Ahora no sabría qué hacer sin “mis aviones”.

Has recibido muchos premios y reconocimientos por tu trabajo, ¿de qué te sientes más orgullosa?

Una de las cosas de las que me siento más orgullosa es de la Jornada Mujer y Aeronáutica. Como mujer y periodista, rápidamente reconocí el inmenso talento femenino que existía en este sector, con una escasa visibilidad pero un gran potencial. La Jornada ha sido desde sus inicios hace ocho años todo un éxito. Por ella han pasado mujeres de un talento extraordinario y además, fue el germen de la creación de Ellas Vuelan Alto, que es para mí otro motivo de orgullo.

«Las mujeres de Ellas Vuelan Alto son para mí  una fuente continua de conocimiento e inspiración, espero que tanto nuestras empresas patrocinadoras, socios y público en general sepa ver el inmenso valor de estas personas, lo que aportan a la sociedad en términos de lucha por la igualdad y la diversidad, y a nivel profesional, la suerte que tienen las empresas para las que trabajan.»

La otra es que fui la primera mujer, y la persona más joven, en ganar el Premio Periodístico Renault VI a la información sobre transporte por carretera. Se rompía un techo de cristal y lo había conseguido yo.

¿Cómo tomaste la decisión de crear tu propia revista? 

Fly News nace como consecuencia de la otra gran crisis que vivió España, la de 2008-2009. En esa época los medios de comunicación sufrieron una auténtica catástrofe, con despedidos en masa, desaparición de cabeceras, etc. Yo fui una de las “damnificadas” y junto con parte de mi equipo decidimos lanzar este proyecto, analizando que había un hueco editorial importante por cubrir, el de la industria, especialmente toda la cadena auxiliar.

Eso ocurrió hace diez años, y aquí seguimos, aunque no han sido años fáciles, y que lo que viene ahora tampoco va a ser nada sencillo.

¿Qué es lo más difícil de dirigir una revista?

Como en todos los “negocios”, hacer un buen equipo, equilibrado, motivado… Y sobre todo, y eso es el gran miedo de cualquier editor, contactar con el público objetivo al que va dirigida tú información, que les resulte atractiva y “la compren”.

Además, en el caso de una revista especializada el nivel de exigencia de nuestras fuentes de información, de las empresas y actividades de las que hablamos, es muy alto, no te puedes permitir ni el más mínimo error.

Llegar a 100 números es todo un éxito, ¿qué os ha llevado hasta aquí?

No ha sido un camino fácil. En esta última década los medios de comunicación, incluidos los especializados, han vivido un completo cambio de paradigma. Internet ha puesto patas arriba nuestro mundo, así que como el resto de la humanidad, los medios tenemos que tener una rápida capacidad de adaptación, de transformación…

Ahora que los grandes medios están optando por el modelo de suscripción de pago, estamos ante un nuevo desafío. La gente sólo pagará por información de calidad. Y aquí, el periodista, se convierte en un elemento esencial. Pero también la capacidad de conseguir recursos económicos que te permitan ofrecer este nivel de calidad, diferenciándote además de tu competencia.

Desde tu punto de vista, ¿por qué hay tan pocas mujeres al frente de medios de comunicación?

Cómo ocurre en todos los ámbitos de nuestra sociedad, y así insistimos desde Ellas Vuelan Alto, es un tema cultural. Aunque en el caso de los medios de comunicación, el desequilibrio resulta más sorprendente porque en las aulas de las universidades hay muchas más mujeres que hombres, así como en una gran parte de las redacciones.

En las carreras STEM se trabaja por atraer vocaciones femeninas, pero en el caso de periodismo este capítulo está superado. Ahora falta romper el techo de cristal. Iremos viendo más mujeres al frente de medios de comunicación, no tengo ninguna duda, como afirma la presidenta de Ellas Vuelan Alto, Teresa Busto, es además responsabilidad de las mujeres que si ocupan altos cargos de responsabilidad promover la carrera profesional de otras mujeres, y  en los medios ocurrirá, como está sucediendo a nivel general… Aunque nos queda un buen trecho por recorrer.

¿Cómo te defines como directora de un equipo? ¿Cual crees que es tu punto fuerte?

Creo que mi punto fuerte es, precisamente, saber crear equipos. Siento un gran respeto por todos los profesionales con los que trabajo, y les dejo su propio espacio para el desarrollo de sus habilidades. Soy bastante receptiva a las nuevas ideas y bastante creativa y tengo buen olfato para descubrir el potencial de las personas –aunque parezca un poco pretencioso, pero creo que es uno de mis puntos más fuertes-.

Como referente en el sector, ¿cómo ves la situación de las mujeres en el ámbito de la aeronáutica?

Existe un increíble talento femenino en el sector, que hasta hace no mucho tiempo permanecía más bien oculto. Ahora, gracias a iniciativas como Ellas Vuelan Alto, y otras muchas del mundo de la ingeniería y la tecnología, se ha dado un paso al frente y hemos dicho “hasta aquí hemos llegado y aquí estamos, miradnos, somos excelentes  profesionales, madres, hermanas, hijas…jefas, empleadas, pero sobre todo, somos iguales al resto de las personas, el género no nos hace menos válidas”.  Esta reflexión también la he aprendido de nuestra presidenta, Teresa Busto, que insiste siempre en reivindicar lo mejor de nosotras mismas, y no por el hecho de ser mujeres renunciar a lo que por género nos ha asignado la naturaleza, como por ejemplo la maternidad.

¿Te has sentido alguna vez discriminada? ¿Has vivido situaciones injustas?

Si. La más grave que he sufrido ha sido la de ser eliminada de una promoción por el hecho de tener hijos. Me pareció una enorme injusticia, además de una decisión completamente injustificada viniendo de un jefe que también era padre de familia y cuya compañera también tenía una carrera profesional.

En un mundo tan masculinizado como la prensa del motor, por ejemplo, eran muy frecuentes los comentarios respecto al aspecto físico de cada una de nosotras, incluso sobre nuestra forma de vestir. También he tenido que escuchar muchas veces, y siempre desmentirlo, respecto a compañeras que promocionaban, el típico comentario sobre con quién se habrían acostado, algo terrorífico, pero que ocurría. Ahora esto no se entiende.

Desde Ellas Vuelan Alto, y personalmente desde mi revista, luchamos a capa y espada para desterrar estos comportamientos, que afortunadamente, son cada vez más inusuales.

¿Cómo crees que se saldrá de esta crisis? ¿Desaparecerá el mundo aeronáutico tal y como lo conocemos ahora? ¿Cómo ves el futuro a medio plazo?

Se saldrá como de todas las crisis, con una alta dosis de innovación, pero poniendo esta innovación al servicio de una gama de productos cada vez más sostenibles e inteligentes. Aunque ya sé que esto es lo que se repite por activa y por pasiva, creo que será la base de la recuperación. Yo no creo que vayamos a ver un cambio radical del mundo aeronáutico. Veo que hay dos aristas en esta crisis: una de demanda, por la caída de los viajes en avión, que sin duda se recuperará, no se puede entender el mundo sin los aviones, y esta crisis lo ha demostrado, porque la gente añora las reuniones presenciales, y dejar de comunicarnos a través de pantallas, los desplazamientos turísticos, etcétera.

La segunda  que veo es que se saldrá de esta crisis con más digitalización e inteligencia artificial, la vuelta a la normalidad va a coincidir con el punto final del proceso de digitalización, o industria 4.0, que se está desarrollando a nivel global.

España tiene que ponerse las pilas en este sentido, aunque el sector aeronáutico ha dado grandes pasos en los últimos años.

Y veo también imprescindible, y esto es muy importante, que el Estado apoye al sector. La política industrial de un país no debe circunscribirse a los periodos electorales y de gobierno de un color u otro, sino a un gran consenso.

Esta crisis ha demostrado que España debe realizar un replanteamiento de su estrategia económica. No digo abandonar el turismo, sería un suicidio, pero sí contemplar un plan para que nuestra economía deje de depender tanto de esta actividad, y veo a la industria, aeroespacial por supuesto, en primera línea de salida para realizar esta transformación de país.

Como miembro de Ellas Vuela Alto, ¿crees que las redes de mujeres son necesarias?

Son imprescindibles. Ahora nadie cuestiona la importancia de estas redes, dentro y fuera de la empresa. Lo que aportan es”experiencia y conocimiento” de otras mujeres que ya han pasado por la situación. Además, crear una red, en definitiva, un grupo con un objetivo, nos hace más visibles dentro de las compañías. Es un claro mensaje: estamos aquí y no podéis ignorarnos.

Si consideramos Ellas Vuelan Alto como una red, mi experiencia no puede ser más positiva, aprendo todos los días de mis compañeras en la asociación. Es sorprendente el bagaje profesional y personal que tienen. Las admiro muchísimo y se han convertido, todas y cada una de ellas, en mujeres referentes para mí.

El éxito de EVA es  el reflejo del inmenso talento que reúnen este grupo de mujeres y del trabajo. Nos esforzamos todas muchísimo para conseguir los objetivos, y hay que tener en cuenta que somos todas profesionales con cargos de responsabilidad a los que dedicamos mucho tiempo y esfuerzo, pero EVA nos ha conquistado. Todas las que estamos en EVA lo hacemos de una forma altruista y tirando de nuestro tiempo de descanso, incluidos fines de semana y vacaciones.

¿Qué mujeres han sido referentes en tu vida?

He ido evolucionando con el tiempo. De jovencita quería imitar a las grandes periodistas del momento, soy periodista vocacional y siempre he puesto el ojo en el trabajo de mis compañeras.

Con el tiempo tengo que decir que mi madre se convirtió en uno de mis grandes referentes, y en general, creo que otras mujeres de su generación merecen todo mi respeto y admiración, consiguieron darnos unas herramientas para cambiar un mundo en el que ellas lo tenían todo difícil.

Ahora tengo que insistir en mis compañeras de Ellas Vuelan Alto. Todas se han convertido en referentes para mí, tienen una historia maravillosa, de lucha y esfuerzo.

¿Cómo te ves en el futuro? ¿Cuál es tu sueño?

Veo el futuro con optimismo, veo que para una persona con mi edad se avecina otro cambio importante, para el que habrá que estar preparado y con los ojos muy abiertos, nos tocará una vez más reinventarnos y seguir aprendiendo. Estoy más preocupada por el futuro de mis hijos, de 23 y 20 años. Aunque soy de las que piensan que ninguna generación, en ninguna parte del mundo, lo ha tenido fácil, toca pelear desde el minuto uno.

Mi sueño es retirarme al lado del mar, tengo mi lugar preferido, y está en España, en la punta más meridional de nuestro país, un pequeño pueblecito de Cádiz.